La rehabilitación residencial impulsa la eficiencia energética en España
La rehabilitación residencial impulsa la eficiencia energética en España
En 2023, la rehabilitación de viviendas en España registró cifras récord, con un aumento en actuaciones que mejoran la eficiencia energética y reducen la demanda de calefacción y refrigeración de los edificios.
El Boletín Especial del Observatorio de Vivienda y Suelo 2023 señala que la rehabilitación residencial en España alcanzó niveles históricos de actividad, con un incremento en el número de intervenciones que incluyen mejoras energéticas. Las actuaciones profundas, que requieren proyecto de obra, han aumentado, reflejando un interés creciente en optimizar el rendimiento de los edificios existentes.
Los datos disponibles indican que las medidas de eficiencia energética implementadas en las viviendas han permitido reducciones significativas en la demanda de calefacción y refrigeración. Las intervenciones con deducciones del 20% han reducido en promedio un 38,55% la demanda energética; las de deducción del 40 % han logrado descensos de un 57,60%, y las más completas, con deducción del 60%, han supuesto una disminución de 58,05%. Estos resultados evidencian el impacto de la rehabilitación en la reducción del consumo energético residencial.
El Boletín destaca que las actuaciones de rehabilitación también contribuyen a mejorar la eficiencia de los edificios en términos de aislamiento térmico, ventilación y confort interior, así como a integrar soluciones de energía renovable. La planificación de nuevas políticas públicas se orienta hacia la promoción de intervenciones que combinen mejoras energéticas con accesibilidad y confort, siguiendo los objetivos de la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD).
El Observatorio subraya la importancia de mantener la tendencia al alza en rehabilitación energética para acelerar la modernización del parque residencial, favoreciendo la reducción de emisiones y el ahorro energético a largo plazo. La digitalización de los procesos y la evaluación de indicadores energéticos son herramientas clave para monitorizar y optimizar los resultados de estas intervenciones.